martes, 29 de noviembre de 2011

Mis inicios y rivalidades




Como deben saber pertenezco a una familia de luchadores, mi padre es Pepe Casas y mis hermanos Negro Casas y Heavy Metal. Al inicio de mi carrera luché como Babe Casas, durante esta etapa como luchador fui adquiriendo el fogueo que todo elemento requiere para llegar al estrellato, cuando esto no pasa o si no ocurre nada algunos compañeros se quedan como pre eliminaristas o en el peor de los casos, mejor se retiran.

El ser pre-eliminarista no es nada fácil ya que para empezar como luchador profesional tienes que aprender a dominar los nervios, primero en el gimnasio y ya después de muchos años de entrenamiento, ahora tienes que enfrentarte con el monstruo de mil cabezas: el público.

Ese que te chifla, que te aplaude, que te admira o te odia, el que te idolatra, que te encumbra o te sepulta del firmamento luchístico, a veces el público no se da cuenta de todo el trabajo que hay atrás de cada luchador, sólo lo que se pueda mostrar en una lucha.

En la historia de la lucha hay infinidad de casos en que los luchadores en el gimnasio son buenísimos pero al presentarse en las arenas les da pánico escénico y no desarrollan su potencial en el ring.

En mi carrera como Felino tuve una muy fuerte rivalidad con Las Saetas del Ring, tercia conformada por Ciclón Ramírez, Águila Solitaria y Pantera, el Pantera era un luchador muy hábil, no era tan veloz como yo, los 3 técnicos eran montoneros, pero al final mi rivalidad con Ciclón Ramírez quien se destacó por ser un luchador espectacular, fue la más fuerte. Al Ciclón Ramírez tengo el orgullo de haberle ganado el Campeonato Nacional Welter además de su máscara una de las que gane con mucho gusto. El Justiciero, el Guerrero Imperial, el Guerrero Águila, son algunos de los luchadores a los que tuve el gusto de desenmascarar en el ring. Ya veremos si a estos triunfos se suma la cabellera de Blue Panther.

viernes, 11 de noviembre de 2011

La rebeldia de Tiger





Amigos, hoy quisiera referirme a un suceso ocurrido en la serie de “El luchador”; como ustedes han podido ver, Rey Bucanero un rival a quien he descrito que dejó la tercia de los “Apestosos” como las chachas, se atrevió  a usar trucos perversos como el llevarse a mi hijo Tiger a bailar  su disque sexy rudo show y el visitar antros que realmente no me parececieron adecuados.

Como ustedes habrán visto, en mi familia hay mucha comunicación y no me agrada que venga una persona extraña a romper la tranquilidad de mi hogar. Me molesto mucho que mi hijo no pensara las cosas, cuando siempre le he dicho que tenga mucha cautela con las personas. A pesar de esa circunstancia, siempre lo voy a apoyar y siempre estaré para él tratándolo de guiarlo.

Como padre, me duele el que se dé golpes cuando he tratado de evitárselos, pero también cuesta entender que son cosas de la vida y es como cuando son niños y a penas aprenden a caminar y ya quieren correr. He tratado de ser un ejemplo para mis hijos y de estar ahí cuando me necesitan, y su falta de confianza para decirme lo que quería hacer o probar me hace sentir que no estoy logrando mi objetivo, tal vez espero que me cuenten todo como cuando eran niños y ahora que son mayores no crean que es necesario, es algo que también yo voy aprendiendo.

Lo único que espero, es que Tiger siga entrenando y creciendo, que tenga sus prioridades bien definidas y que así como me pidio su apoyo para iniciarse en el mundo de la lucha libre, se de cuenta de que los grandes atletas se construyen día con día, a base de trabajo, dedicación y disciplina. Y que luche por lo que de verdad quiere. Porque al final, como muchos padres, sólo quiero que mis hijos sean felices y tengan todo el éxito posible.